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Reproducción y contracepción

La reproducción en la especie canina ha sido controlada por el hombre desde hace muchísimos años con la intención de obtener diferentes razas de perros "diseñadas" para realizar diferentes trabajos. De ahí el milagro que podemos ver hoy en día al observar juntos a un Chihuahua y a un gran Danés, sabiendo que su ancestro común es el lobo. En este artículo vamos a intentar explicar un poco cómo se produce este proceso reproductivo y cómo podemos impedirlo, evitando, así, la llegada al mundo de pequeños cachorros que nadie quiera y que tengan que acabar en un centro de recogida... o peor aún.

La anatomía del aparato reproductor de una perra

Las perras se clasifican como monoéstricas y de ovulación espontánea, es decir, su aparato reproductor está formado por dos ovarios envueltos en sus correspondientes bolsas ováricas, dos oviductos, un útero, un cuello uterino (cérvix), la vagina, su vestíbulo y, por último, la vulva, que es la parte que vemos desde fuera, sin olvidarnos de las mamas. Los ovarios son dos estructuras ovoides que recuerdan a una judía.
Su tamaño puede variar conside blemente en función de la fase c ciclo sexual en el que se encuen el animal. Los ovarios se encuer tran situados caudalmente a los ríñones, portante, uno en el ladc izquierdo y otro en el lado derecl Éste último siempre está un poc más arriba que el izquierdo y sue corresponderse con la zona de le costilla número 13; el izquierdo lo hace con la número 10. La funcionalidad de los ovarios es el desarrollo de los folículos donde madurarán los óvulos. Cuando éstos se desarrollan, el ovario adquiere un aspecto de racimo de uvas, ya que hacen prominencia en y, además, se forman varios, entre 10 y 15 por cada celo. Estos folículos se desarrollan en la corteza del ovario (en la periferia de la médula ovárica) y en su interior se forman y maduran los ovocitos. El ovario está sujeto a la pared abdominal a través del ligamento suspensor. La sangre que irriga al ovario procede de la arteria ovárica y uterina. La bolsa ovárica es un pliegue de la membrana peri-toneal recubierta de grasa donde se enrolla el oviducto; a diferencia de lo que ocurre en otras especies, en este caso la bolsa envuelve por completo al ovario. El oviducto (o trompa de Falopio) es el conducto que recoge a los ovocitos cuando éstos son expulsados desde los folículos. A través de él llegarán al útero y en el interior del oviducto se producirá la fecundación obteniéndose así el zigoto que permanecerá entre 6 y 7 días en su interior antes de pasar al útero donde se desarrollará la gestación.
El útero es una estructura tubular que en el caso de las perras tiene la forma de una Y con dos largos cuernos y un cuerpo pequeño. Aquí se desarrollará toda la gestación. Su parte final se comunica con el cérvix y su longitud y grosor variarán en función del estado fisiológico o patológico en el que se encuentre la perra. La mayor parte de los cambios que se vayan a producir en el útero dependerán, sobre todo, de las hormonas circulantes. La sangre que nutre al útero procede de arteria uterina. El cérvix, o también llamado cuello uterino, es una estructura corta de gruesas paredes que rodean a un conducto muy estrecho que es el encargado de conectar al útero con la vagina. Este conducto, por regla general, está cerrado (haciendo de barrera), excepto en determinadas circunstancias como en la época del celo, en el parto y en el periodo postparto.
La vagina es una estructura también tubular que va desde el cérvix hasta la unión vestíbulova-ginal. Las células que forman la parte interior de la vagina sufren cambios correlacionados con la fase del ciclo estral en el que se encuentre la perra, como consecuencia de las hormonas existentes en cada momento. Gracias a estos cambios, a través de las citologías vaginales y con la observación del tipo de células presentes en la vagina, podemos diagnosticar en que fase del celo se encuentra la perra y así programar las cubriciones deseadas y tener mayor éxito. Desde luego, también sirve para realizar diagnósticos de diferentes patologías. El vestíbulo vaginal es una estructura que conecta la vagina con la vulva; sobre su pared ventral se encuentra el clítoris. Este vestíbulo discurre en un ángulo de 60º hacia arriba. Ventralmente se encuentra el orificio uretral. Por otra parte, el clítoris es un pequeño órgano semejante al pene de los machos que está formado por un cuerpo, un glande y terminaciones nerviosas.
La vulva es la parte más externa del aparato reproductor de la hembra. Está protegida por los labios vulvares y sus comisuras, situada en posición ventral a la pelvis. El borde craneal está formado por la bolsa del clítoris. Su tamaño variará en función de diferentes factores como son la edad, la raza y la fase del ciclo estral en el que se encuentre la perra. Por último, y no menos importantes, están las mamas. Éstas son varias glándulas encargadas de formar y dar leche a los cachorros. Están divididas en dos cadenas simétricas y laterales que por lo general llegan a ser entre 4 y 5 pares distribuidas a lo largo de cada cadena, recorriendo el camino entre la región torácica hasta la región inguinal. Normalmente hay el mismo número de mamas en una cadena y en la otra, aunque no siempre es así. Su enumeración es: torácicas, abdominales y por último inguinales.