El Teckel o Dachshund es un perro alemán muy conocido por su característica morfología de patas cortas y cuerpo alargado. Pero por si esto fuera poco, el Teckel tiene nueve variedades subdivididas por tamaño y capa.
Nueve variedades. Ni más ni
menos. Este simpático y pequeño perro puede presumir de tener una de las variedades más extensas de la cinofilia mundial. Aunque todos los ejemplares coinciden en el temperamento, personalidad y excelentes dotes para la caza, el tamaño y el pelo pueden diferir bastante.
Pero vayamos por partes. El nombre de Dachshund proviene del alemán y significa, literalmente, "Perro de tejón", pero también se le puede conocer con los nombres de Dakel o Teckel. Aunque existen
grabados egipcios donde aparecen perros con patas cortas, la raza aparece de la selección de sabuesos alemanes afectados por bassetis-mo, mutación genética que da a los animales unas extremidades muy cortas con relación al tamaño del cuerpo. Los sabuesos afectados por esta mutación eran muy buenos para la caza del conejo, la libre o el tejón y por eso se fueron cruzando con otros perros. Se dice que la variedad más antigua es la de pelo corto y que las de pelo duro y largo llegaron más tarde gracias a los cruces con Grifones y Epagneul Bretón, respectivamente.
Por lo que se refiere a los tamaños, el miniatura y el kaninchen serían fruto de la búsqueda de ejemplares cada vez más pequeños para cazar diferentes tipos de animales.
En 1888 se crea el primer Club de la Raza en Alemania, momento también en el que se redacta el primer estándar. El Teckel está incluido en el Grupo IV, creado expresamente para englobar todas las variedades de la raza y, además, a pesar de ser un perro de madriguera, su carácter y constitución se diferencian mucho de los Terriers.
Un físico diferente
Las características físicas del Teckel son muy peculiares: una forma alargada y patas cortas que le ayudan a ser uno de los mejores para la caza en madriguera. Pero más allá de esto, encontramos una cola larga y uñas negras y, en la parte facial, un hocico estirado y orejas largas y caídas. Como podremos comprobar a continuación, las características generales de las nueve variedades de Teckel son muy similares, sin tener en cuenta la talla y el tipo de pelo.
La cabeza del Teckel es alargada y vista tanto de perfil como por arriba, se afina de manera uniforme hacia la trufa. El stop es inexistente y las fosas nasales están bien abiertas. Los ojos, de tamaño medio, son ovalados y pueden ser de color marrón, rojo-oscuro o marrón-negro. Por lo que se refiere a las orejas, son de implantación alta, anchas sin ser demasiado largas y acabadas de manera redondeada. El cuello, que
es bastante largo y musculoso, está ligeramente arqueado en la nuca. Siempre veremos como el Teckel lo lleva erguido de manera natural. El cuerpo tiene una línea superior armoniosa, que se extiende desde
la nuca hasta la grupa ligeramente oblicua y ancha. La cruz es pronunciada y la espalda, fuerte y musculosa. El lomo presenta una fuerte musculatura mientras que el vientre y la línea inferior están ligeramente recogidos. La cola no está implantada muy alta y la lleva como una prolongación de la línea de la espalda.
Los miembros anteriores y posteriores en su conjunto son musculosos y bien angulados. Si los miramos
desde frente veremos unos miembros secos, de huesos fuertes y pies siempre dirigidos hacia delante. Éstos, varían según estén delante o detrás. Los pies anteriores están bien arqueados con almohadillas fuertes, resistentes y gruesas. Tienen cinco dedos, uno de los cuales no utiliza para nada, pero no se debe amputar. Los posteriores tienen cuatro dedos colocados bien juntos y bien arqueados. El movimiento del Teckel debe abarcar mucho terreno, a la vez que es fluido con un empuje fuerte. El porte de la cola debe ser una continuación armónica de la línea superior y estar ligeramente caída. Cuando se produzca el movimiento, los miembros anteriores y posteriores deben moverse paralelamente hacia delante.
