Sealyham terrier
Se dice que esta raza representa la mejor unión de coraje y alegría. Así es al menos como definen los ingleses a nuestro pequeño amigo de indómito carácter de cazador. Precisamente en el siglo XIX lo seleccionó como perro de caza el capitán John Tucker Edwards, propietario de la hacienda de Sealyham, en Pembrokeshire. Éste contaba para sus batidas de caza con una jauría de foxhound y un grupo de terrier que sólo tenían en común el color predominantemente blanco. Comenzó así una labor de selección cruzando los ejemplares más idóneos para la caza, por su habilidad y coraje, con otras razas sobre las que se mantuvo el secreto. Es casi seguro que se utilizó el corgi para conseguir extremidades cortas y el dandie dinmont terrier, insuperable en tenacidad. Se introdujo también el bull terrier con el fin de acentuar la combatividad y fijar el color blanco. Los resultados de estos cruces fueron excelentes y empezaron a seleccionarse sólo los cachorros que demostraban gran predisposición para la caza. El sealyham terrier fue admitido en el registro del Kennel Club británico en 1914. En nuestros días se ha convertido esencialmente en perro de compañía, aunque en Inglaterra se emplea todavía para cazar, sobre todo zorros y nutrias.
Origen
Gran Bretaña
Carácter
Es un perro alegre, vivaz, compañero ideal para la familia, cuya atención le encanta atraer, pero es desconfiado con los extraños. Con frecuencia se muestra pendenciero y agresivo con otros perros y animales.
Estándar
El sealyham terrier es un perro poderoso en dimensiones reducidas. Su estructura corporal es rectangular, el tronco es largo, con tórax amplio y profundo. El cuello es grueso y musculoso, el dorso recto y las extremidades son cortas y potentes. Lleva la cola, que se le deja muy corta, erecta. La cabeza es bastante larga, con el cráneo ancho y en cúpula. Las mandíbulas son potentes y cuadradas, la trufa es negra. Las orejas están plegadas, tienen forma de V con punta redondeada y se insertan a los lados de la cabeza. Los ojos son redondos y oscuros. Se le corta el pelo del tronco y se deja largo en las patas, en la parte baja del tórax y del vientre, barba y bigotes largos y flecos en la cabeza a partir del stop. El color del manto es blanco, con o sin manchas limón o marrón en las orejas y la cabeza. La altura es de unos 30 cm y el peso está en torno a 9 kilos.
Consejos
Su blanquísimo manto requiere muchos cuidados para mantenerse en todo su esplendor. Se le debe cepillar 2-3 veces a la semana y someterle a stripping 2-3 veces al año para eliminar el pelo muerto y permitir la oxigenación de la piel.

