El rey de las montañas polacas
De los grandes perros de montaña de pelo largo y blanco, el más conocido es el del Pirineo, pero hay otras muchas razas que comparten esas cualidad en los Tatras, Polonia. Uno de los más conocidos es el Pastor de Podhale que, sin hacer mucho ruido, se ha convertido en una de las razas más populares del centro de Europa.

Las primeras menciones que hacen referencia a un gran perro de protección de pelo largo y blanco en el Tatras son del siglo XIX, pero muy probablemente este perro sea mucho más antiguo. Se sabe, por
ejemplo, que los nómadas de Valachie (de la vecina Rumania) se ayudaban de grandes perros en la trashumancia de sus rebaños. Podemos pensar que el Pastor de Podhale desciende de los antiguos
molosos propagados por los fenicios, de los perros "bárbaros" venidos de Asia e instalados en los Balcanes hasta el Cáucaso. Sin embargo, el primer conocimiento preciso que se tiene de este perro no lo encontramos hasta el 1937, cuando se organiza en Zakopane una gran exposición canina. Al año siguiente, aparece una primera descripción detallada del que entonces se denominaba "Pastor de Montaña", simplemente para diferenciarlo del Pastor de las Llanuras. En 1967 el primer estándar de la raza es ratificado por la Federación Cinológica Internacional bajo el nombre de Pastor del Tatras, pero en 1973 se produce otro cambio en su denominación. Ahora pasa a llamarse "Perro Polaco del Tatras" en referencia a la primera revisión del estándar. Finalmente, a finales de los años 80, recibirá el nombre por el que se le conoce actualmente.
Como hemos podido comprobar, el Pastor de Podhale ha tenido un camino un poco caótico, aunque su gran belleza y su utilidad incansable le han permitido superar todos los obstáculos. Cabe destacar, también, que después de la creación del parque nacional en la Podhalia, los rebaños, los pastores y sus perros, han tenido que practicar la trashu-mancia en otro paraje polaco, las Beskides, cosa que ha podido perjudicar el destino del Podhale. Si nos fijamos en su físico, podemos ver que su estatura estaría dentro del marco de los medianos: el macho mide entre 65 y 70 cm, mientras que la hembra medirá unos cinco centímetros menos. El estándar no menciona ningún peso medio, pero en cualquier caso, será superior a 50 Kg. por el macho. Estamos pues, frente a un perro imponente con un aspecto bastante disuasorio.
Blanco
Muchos perros que acompañan a las ovejas o al ganado de montaña son de color blanco. Esta cualidad tan característica se debe a tres razones principales: la primera es que un perro blanco asusta menos a las ovejas que un perro de color oscuro; la segunda, es que es más difícil que los depredadores de ovejas lo vean, y, finalmente, en la oscuridad, el pastor no puede confundir al perro con un lobo o un oso.
Defensa
El Pastor de Podhale está clasificado en el primer grupo, el de los perros pastores, pero aunque puede realizar dichas tareas, no tiene exactamente el mismo rol que sus compañeros. La raza del Podhale está pensada especialmente para la protección, donde el trabajo principal es el de controlar los ataques de los depredadores, lobos, linces y otros perros errantes. Así, podemos observar
como en la zona de Polonia hay dos tipos de perros: uno sería para guardar y guiar el rebaño y el otro, para defenderlo. Los primeros son los que podríamos encontrar en las llanuras, mientras que los segundos viven en las montañas. Esta diferenciación se explicaría porque los grandes depredadores han sido eliminados precozmente de las planas y se han refugiado en las zonas más altas.
Desconfiado
De este trabajo, el Podhale, como otras razas llamadas de montaña, adquiere una actitud un poco desconfiada, aunque tampoco estamos frente a un perro que salte al más mínimo ruido. En su oficio no tiene un rol disuasivo sino que lo habitual es que pase a la acción; con su propia iniciativa se siente como si participara en una misión. Es verdad que en los pastos de alta montaña no hay lugar para muchas equivocaciones, ya que los que pasan cerca del ganado son personas u otros animales, pero es un perro que al que le gusta tomar la iniciativa. Hoy en día, las condiciones de la raza han cambiado sustancialmente, por eso hace falta que se sociabilice desde bien pequeño, por allá el año de edad. Está bien que salga unas dos veces al día para, además de hacer el ejercicio indispensable, ver a gente y a otros perros en las situaciones más diferentes. Es un perro tranquilo, inteligente y bastante independiente, así que deberemos integrarlo en la vida familiar. Tiene un carácter muy firme, así que, antes de que llegue a los 50 Kg., o más, deberemos darle una plaza en la familia. Este perro tiene un alto sentido de la jerarquía y puede querer ocupar la plaza del líder si siente que el puesto está vacante.
