Pastor de los Pirineos
Ha estado presente desde tiempos antiguos en las montañas pirenaicas de Francia como perro de guarda o de pastor. La raza fue reconocida oficialmente en 1926 por la Societé central canine francesa, que diferenció las dos variedades del pastor de los Pirineos. La más extendida es la de pelo largo, que se diferencia de la de pelo corto tanto por el carácter (más nervioso), como por la talla (algo inferior a la de su hermanastro). Por este motivo el pastor de los Pirineos de pelo corto se ha difundido preferentemente como perro de compañía, mientras que el de pelo largo (bastante nervioso, y valiente cuando debe defender al rebaño), más rústico, es conocido como perro de trabajo y de guarda. Uno de los primeros criadores de la raza fue M. Megnin, aunque corresponde a Bernard Senac Lagrange el mérito de haber estudiado a fondo las características de la raza, descrita en el anuario de 1927 de la Reunión des amateurs de chiens Pyrénées. Por su vivacidad e inteligencia , los pastores franceses y españoles lo han empleado para conducir el ganado de una zona a otra. Sus dos primos, más fuertes y robustos, el mastín y el perro de montaña de los Pirineos, eran los encargados de proteger al rebaño de los predadores.
Origen
Francia
Carácter
Inteligente pero muy independiente, desconfiado e inaccesible para los extraños; obediente y fiel con su amo.
Estándar
Perro de talla mediana, el pastor de los Pirineos de pelo largo alcanza alturas de 40-48 cm en los machos y 36-46 cm en las hembras. La cabeza es ligera, caracterizada por un hocico corto y triangular. Los ojos expresan vivacidad, son de color oscuro o pueden ser garzos en el caso del pastor con manto arlequín. El cráneo es casi plano, el stop apenas insinuado, el hocico es un poco corto, las orejas están rectas. La trufa es negra. El cuello es largo, el cuerpo es ligero, tendente al rectángulo; las articulaciones son musculosas y los pies ovalados. El tórax aparece desarrollado en profundidad. El pelo es impermeable, liso o apenas ondulado, generalmente de color leonado o gris, con o sin pelos negros. La textura del manto es áspera, a medio camino entre la lana de oveja y el pelo de cabra.

