Manchester terrier
Probablemente deriva del cruce del antiguo black y tan terrier (utilizado en Inglaterra para la caza de animales dañinos) con el pequeño lebrel italiano o
el whippet. Es un perro de manto negro con manchas rojizas, el pelo liso y brillante. Fue seleccionado en el siglo XIX como pequeño perro de caza
especialmente adecuado para la captura de conejos. Esta práctica deportiva era habitual en la zona de Manchester, por lo que tomó el nombre de la ciudad que lo hizo famoso por sus empresas de cazador. Como los otros terrier de estatura pequeña o mediana, se utilizó además como perro de caza de ratones y otros roedores. Al ser una raza descendiente del antiguo terrier de pelo liso, ya conocido en el siglo XV, hay quien sostiene que el actual manchester terrier sirvió al alemán Dobermann para constituir la raza homónima. En Estados Unidos goza de cierta popularidad, pues con el presidente Roosvelt traspasó las puertas de la Casa Blanca. El manchester terrier heredó de los lebreles la velocidad en la carrera, que le permite también girar de golpe en muy poco espacio.
Origen
Gran Bretaña
Carácter
Muy vivaz, atento e hiperactivo.
Estándar
El manchester terrier es un perro elegante y compacto. El manto es brillante, de color negro con manchas rojo caoba distribuidas en las mejillas, sobre los ojos, en el pecho y en los extremos inferiores de las patas. La cabeza es larga, cuneiforme; el cráneo es plano, el hocico largo, la trufa es negra. Las orejas tienen forma de V y están plegadas, se insertan altas. Los ojos son pequeños, oscuros y almendrados. Siendo la cabeza larga y estrecha, los ojos, vistos frontal-mente, quedan muy juntos y colocados oblicuamente. La cola es más gruesa en la raíz y no muy larga. El cuerpo es bastante corto, con la línea superior recta. Las patas son largas, los píes de liebre. La altura a la cruz es de 40-41 cm en el macho y de unos 38 cm en la hembra. El peso está en torno a 8 kilos.

