Komondor
Raza de aspecto particular que se parece al pastor bergamasco, excepto por el tamaño y el color del manto. Es una característica muy particular del komondor su voluminoso manto
blanco en mechas o cuerdas, constituido por innumerables trencitas formadas por el pelo largo y duro de cobertura apelmazado con el subpelo muerto (pelo suave y lanoso). En exhibiciones es posible admirar las «cuerdas» del komondor en su esplendor máximo, una vez «manipuladas» por el hombre. Muy distinto es el aspecto de un komondor rústico, cuyo pelo está sujeto al deterioro habitual en un perro de trabajo y cuyos mechones como cuerdas son simple mente el fruto del enmarañamiento del pelo muerto y sucio. Como se dijo del maremano-abrucés italiano, el manto blanco servía al pastor para distinguir los perros de los predadores salvajes. El origen del komondor se remonta a miles de años, cuando el hombre puso en marcha el proceso de domesticación de ovejas, cabras y bovinos. Probablemente descienda de perros del Tíbet y llegara a Hungría con los cumani, un pueblo bárbaro de origen turco. La raza estuvo en peligro de extinción hacia el final del siglo XIX; para salvarla, en 1924 se fundó el Tiszantuli pastoreb, club húngaro de tutela del komondor. Tras la Segunda Guerra Mundial se difundió por todo el mundo, especialmente por América.
Origen
Hungría
Carácter
Valeroso, independiente y esquivo, agresivo, buen guardián.
Estándar
El komondor o perro de pastor húngaro es de/gran talla, capaz de enfrentarse con los predadores de l;ós rebaños; es aparentemente robusto, ya que está cubierto por un voluminoso manto blanco de «cuerdas»: más largas en el cuerpo, en el pecho y en los muslos y más cortas en la cabeza. La complexión es sólida y se puede inscribir en el cuadrado (a veces un poco alargada); la línea superior es recta, larga y musculosa. El tórax está muy bajo, el vientre ligeramente retraído. La cola es larga y baja. La cabeza es ancha, el cráneo ancho y convexo, el hocico fuerte y recto. La trufa es negra y cuadrada, las mandíbulas anchas y potentes. Los ojos son oscuros y están en posición frontal, las orejas son largas, caídas y en forma de U, ambos están cubiertos por abundante pelo. Las largas cuerdas del manto envuelven, además de la cabeza, las extremidades, que deben ser musculosas y con buena osamenta. El pelo está compuesto por el manto de cobertura blanco, duro y áspero, y por el subpelo, fino y suave. Con el tiempo los tirabuzones del pelo se enmarañan con el subpelo muerto que se cae formando las características cuerdas del komondor, que alcanzan su longitud máxima, 20-30 cm, sobre los muslos. La altura de los machos oscila entre 65 y 8o cm y entre 55 y 70 cm la de las hembras. El peso varía entre un mínimo de 40 kg para las hembras y un máximo de 6o kg para los machos.

