Gos d'atura català
Perro pastor catalán
En su lugar de origen, es una de las razas de pastor más apreciadas. Se supone que tiene progenitores comunes con el pastor de los Pirineos, pero se sabe muy poco de su historia, ya que hay que tener en cuenta que su evolución tuvo lugar entre los pastores de los rebaños en zonas montañosas y por tanto aisladas. Se le considera un excepcional perro de trabajo de montaña para seguir a los rebaños. Por lo tanto, todavía hoy el pastor catalán debe resultar un perro rústico, robusto y compacto, con pelo áspero e impermeable para resistir a la intemperie. Llegó muy tarde a las exhibiciones cinófilas, puesto que el reconocimiento oficial del actual gos d'atura no se produjo hasta 1982, aunque el club español que tutela al gos d'atura càtala funciona desde principios de siglo. El primer estándar de la raza lo elaboró la Real sociedad canina de Cataluña en 1929, que distinguía dos tipos de pastor: el gos d'atura y el gos d'atura cerda, es decir, dos variedades de pastor catalán, una de pelo largo y otra de pelo corto. En los años cincuenta y sesenta los criadores españoles pusieron en marcha un proyecto de recuperación de la raza partiendo de los pocos ejemplares que habían sobrevivido en las montañas a la guerra, evitando así su extinción. Gracias a la tarea de estos entusiastas, hoy el gos d'atura es muy popular no sólo en Cataluña, sino en toda la península Ibérica.
Origen
España (Cataluña)
Carácter
Obediente, activo y gran trabajador; muy desconfiado con los extraños.
Estándar
El pastor catalán debe ser un perro muy resistente, de temperamento rústico, obediente con el pastor y excelente conductor del rebaño. La altura a la cruz es de 47-55 cm para los machos y 45-53 cm para las hembras; el peso está en torno a los 20 kg. El tronco es ligeramente alargado respecto a la altura, el cuello es más bien corto y sólido, la línea dorsal es recta, la grupa robusta y apenas inclinada, el tórax es amplio y bien desarrollado, la cola es larga, nace baja y está cubierta de abundante pelo. Las extremidades son fuertes y enjutas, la andadura ligera. La cabeza es fuerte, el cráneo es largo y convexo, el hocico ligeramente más corto, el stop está poco marcado, los ojos son oscuros, redondos y expresivos, latrufa es negra. Las orejas son triangulares, de textura fina, pegadas arriba y caídas. El pelo es áspero, largo y liso, el subpelo es abundante para protegerlo de la intemperie. La cabeza se caracteriza por la barba, los bigotes y las cejas largas. El color del manto lo proporciona un conjunto de pelos de diversas tonalidades que pueden dar color galleta, pardo o gris, incluso muy claro.

