Galgo afgano
Es una raza antiquísima, originaria de Egipto. A través de las representaciones dejadas por los nómadas de Afganistán, Pakistán, Irak, Irán y otras naciones asiáticas, se ha sabido que el hombre empleó al galgo afgano para procurarse alimento mediante la caza a la vista de gacelas, liebres, etc. El tazi, término que indica velocidad y asalto, no llegó a Occidente hasta principios del siglo XX. Caracteriza a esta raza el hermosísimo manto sedoso, el andar elegante y el porte refinado que lo convierte en un perro de exhibición, uno de los perros más admirados en las pasarelas de las muestras caninas. Su aspecto es soberbio, lleva su alargada cabeza bien derecha al viento también cuando se mueve, el andar es sigiloso y elástico, el impulso denota fuerza y potencia.
Origen
Afganistán
Carácter
Aristocrático, independiente, muy desconfiado con los extraños.
Estándar
La altura a la cruz del galgo afgano o tazi alcanza de 68 a 73 cm en los machos, unos centímetros menos en las hembras, mientras que el peso oscila en torno a los 30 kg. La cabeza es alargada, con cráneo algo convexo. Un leve stop divide los ejes cráneo-hocico, que son de igual longitud. Los ojos oscuros son oblicuos y en forma de almendra. Lleva las orejas caídas junto a la cabeza y están cubiertas de largo pelo sedoso. El cuerpo se puede inscribir en el cuadrado, el cuello es largo y fuerte, la cola termina en anillo. Tiene especial valor su movimiento, que debe ser elástico y veloz, con la cabeza alta y el pelo al viento, de modo que confiera al lebrel afgano un porte orgulloso, soberbio, potente y noble. El manto puede presentar varios colores, del crema al negro, del leonado al tricolor, etc. El pelo es largo, abundante y sedoso en todo el cuerpo y las patas, corto solamente en el hocico y el dorso.
Consejo
Para apreciar la belleza del manto se ha de cuidar el pelo y tratarlo constantemente, por lo que es un perro que da trabajo; se le cepilla y lava a menudo con productos específicos.

