Cavalier king Charles spaniel
Se reconoció oficialmente en 1928, cuando con el nuevo estándar se abandonó la antigua denominación «king charles spaniel de tipo antiguo». En efecto, es un raza antigua, dado que las primeras representaciones de los pequeños perros de cabeza plana y pelo largo aparecen en los tapices del siglo XV. Los orígenes son inciertos, pero se tienen motivos para considerar que es una
raza europea. Las primeras noticias escritas del cavalier king charles spaniel se encuentran en documentos de la corte de Enrique VIII; como escribió J. Berners en The Boke of St. Albana, los únicos perros admitidos en la corte eran «los pequeños spaniel para las damas, que consuelan de las lágrimas...». Tras la restauración inglesa de 1660, el cavalier king charles spaniel se convirtió en la raza de la corte de Carlos II -de á en precisamente tomó el nombre-, en un perro de compañía; el memorialista de la corte, Samuel Pepys, escribió que «el rey Carlos II jugaba con sus perros todo el tiempo, no preocupándose de los asuntos de Estado, y los tenía en su propio dormitorio». Hacia 1646 la raza cambió de aspecto, probablemente a causa de los cruces, y se afirmó un tipo de talla más pequeña, hocico corto y cráneo abombado. En los años veinte los criadores ingleses quisieron recuperar el cavalier king charles spaniel, que se diferencia de su pariente el king charles spaniel por su mayor tamaño y por el hocico más largo, aunque es evidente el origen común.
Origen
Gran Bretaña
Carácter
Perro de compañía alegre, curioso, sociable, tierno y nunca tímido.
Estándar
El cavalier king charles spaniel es un perro activo, vivaz y nada tímido; posee una expresión dulce y formas agraciadas. Son cuatro los colores del manto admitidos por el estándar de 1972: negro y fuego, blenheim, tricolor y rubí. En el negro y fuego (o black and tan) las manchas marrones se encuentran sobre los ojos, en el hocico, en el tórax, en las patas, bajo la cola y dentro de las orejas. En el blenheim las manchas son castaño oscuro alrededor de los ojos, en las orejas y simétricas en el cuerpo de pelo blanco perlado. Los tricolores tienen negro y blanco bien repartido, con manchas rojizas sobre los ojos y en las patas. Los rubí se distinguen en cambio por el manto monocolor rojo intenso. En todos los tipos el pelo es largo, sedoso y con flecos abundantes. El cráneo es casi plano, los ojos son oscuros, grandes y redondos, pero no saltones. Las orejas son largas, se insertan altas y tienen abundantes ñecos. La altura varía entre 25 y 32 cm aproximadamente y el peso máximo está en torno a 8 kilos.

