Boyero de Flandes
Como indica su nombre, se trata de un perro originario de Flandes que en un tiempo se dedicó* a la custodia y conducción de las manadas de bovinos, así como a la guarda de las granjas. Existen muchas leyendas sobre su origen. La más acreditada es la de J. Chastel, «padre de la raza», según el cual los primeros boyeros de Flandes los obtuvieron los monjes de la abadía de
Dunes, que cruzaron mastines empleados en la guarda de las manadas autóctonas con el lebrel inglés, el deerhound, del que habrían heredado el pelo duro y el tórax bien desarrollado. Al margen de la leyenda, se puede afirmar que sin duda el clima no excesivamente frío, pero muy húmedo y ventoso de Flandes, condicionó la selección de un manto rudo, espeso, duro e impermeable. Puesto que la región de Flan-des está dividida políticamente entre Bélgica y Francia, los criadores de las dos naciones se disputaron la raza durante mucho tiempo, y hasta los años sesenta existían dos estándares, uno para el boyero belga (tipo roulers o moermann) y otro para el boyero francés (tipo paret). La cuestión más discutida fue el color del manto, ya que los franceses no estaban dispuestos a reconocer el negro. Sólo tras largas discusiones llegaron a un acuerdo que llevó a la definición del estándar oficial de la raza en 1965.
Origen
Flandes (Bélgica - Francia)
Carácter
Dotado de gran equilibrio, es ardiente y audaz. Tiende a elegir un solo amo en el ámbito de la familia y se muestra huraño con los desconocidos.
Estándar
El boyero de Flandes, seleccionado para conducir a las manadas de bueyes y vacas, es rústico, macizo y dotado de un estructura que se puede inscribir en un cuadrado. La altura a la cruz varía entre 62 y 68 cm para los machos y entre 59 y 65 cm para las hembras, mientras que el peso oscila entre 35 y 40 kg en los machos y entre 27 y 35 kg en las hembras. La cabeza es fuerte y bien cincelada, provista de barba y bigote, con el cráneo ligeramente más largo que el hocico, separados por un stop apenas marcado. La mirada es inteligente y audaz, los ojos oscuros, algo ovales y colocados frontalmente. Lleva las orejas erguidas una vez que se le recortan. La mordida puede ser en tijera o en pinza. El cuerpo, compacto, musculoso y corto, expresa potencia; el tórax está bien desarrollado. Las extremidades son sólidas y poco angulosas. Se le corta la cola en las primeras semanas de vida. Generalmente el manto es de color leonado o gris, a menudo bringe y carbonado; también se admite el negro y no son deseables las tonalidades claras.

