Borzoi
Raza que e distingue por su aristocrática elegancia. Probablemente sea fruto del cruce entre algunos perros de pastor autóctonos de Rusia (de los que ha heredado el pelo largo, sedoso y ondulado) y los antiguos lebreles asiáticos (ágiles y veloces). Los
rusos obtuvieron así el borzoi, término que significa «veloz». Las formas del actual galgo ruso las marcó el gran duque Nicolai Nicolaievich, un criador ruso al que la raza debe mucho. En el siglo XVII se le empleó en Rusia para la caza de liebres, zorros y lobos, pre~ firiéndose en los colores claros, ya que se cree esta característica del manto resultaba práctica para su mimetización en el bosque. Posteriormente se convirtió en un perro aristocrático, casi ornamental, en la corte rusa. La difusión de la raza padeció el declive del imperio de los zares. Aristocrático, indolente y despegado, el borzoi se mueve al paso y a la carrera con un andar ágil y elástico que evidencia lo armonioso de su movimiento y de sus formas.
Origen
Antigua Unión Soviética
Carácter
Despegado, a menudo algo indolente, aristocrático.
Estándar
El borzoi o galgo ruso es un perro noble y elegante, veloz y muy alto: la estatura de los machos es poco inferior a los 80 cm y la de las hembras está en torno a 70 cm. La cabeza es alargada y estrecha, el hocico es más largo que el cráneo; los ejes cráneo-hocico son divergentes (de ahí la frase «la cabeza convexa del borzoi» usada también para clasificar las cabezas de otras razas) y están separados por un ligerísimo stop apenas perceptible. Los ojos son grandes y oscuros, almendrados. El cuerpo se inscribe en el cuadrado, el tórax es profundo y estrecho, la grupa escarpada. Las extremidades son largas y están bien aplomadas. El dorso termina con la cola, larga y con flecos, insertada baja; en reposo la lleva entre los muslos. Los pies de las patas anteriores son bien cerrados, mientras que los de las posteriores son «de liebre». El andar es saltarín.

