Basset hound
Es una de las razas rastreadoras más habituales. Seleccionada originariamente en Francia, quizá proveniente del basset artesien normando cruzado con el bloodhound, debe su éxito sobre todo a ingleses y americanos, que la han hecho adecuada también como perro de compañía. El basset hound tiene en efecto un carácter
dulce y afectuoso y por lo tanto se adapta bien a vivir en familia, pero sigue siendo un buen cazador de madriguera o de sotobosque. La estatura reducida, el cuerpo alargado y las extremidades cortas y robustas le permiten entrar en las madrigueras de conejos y liebres, allí donde otros perros no conseguirían llegar. Es capaz de trabajar en busca de un rastro de animal salvaje tanto solo como en pareja o en jauría. La búsqueda es bastante lenta: con la cabeza en contacto con el suelo y la cola alta, el basset hound olfatea y sigue el rastro del animal. Desencovada la presa, se le echa encima en silencio o ladra intensamente para llamar la atención del cazador. Son típicas de este perro de baja estatura, osamenta pesada y piel
relajada, su mirada triste y sus grandes orejas caídas. Shakespeare lo describió como «el perro que posee orejas que barren el rocío de la mañana». Desde el punto de vista morfológico el basset hound está clasificado como perro de caza de rastreo de pequeña estatura, por sus notables dotes olfativas.
Origen
Francia, Gran Bretaña
Carácter
Como muchos otros perros de olfato, es tenaz y testarudo, pero también sabe ser muy cariñoso.
Estándar
El basset hound es un sabueso bajo, de considerable masa, tenaz, con el instinto de la jauría y un olfato muy desarrollado. La cabeza es grande, el stop suave, el cráneo convexo en forma de cúpula y la piel que la cubre muy relajada, formando pliegues de la misma longitud que el hocico; los labios son grandes, la papada prominente. La expresión de los ojos, preferiblemente oscuros, es afable y dulce. Las orejas se insertan bajas, al nivel de los ojos, son muy largas, de textura blanda y forma redondeada. La trufa es negra o bien en armonía con el color del manto, las fosas nasales están muy abiertas, como corresponde a un perro de rastreo. El cuello es musculoso y largo, las extremidades cortas, con buena osamenta y con la piel arrugada. La cola es larga, gruesa en el origen y más fina hacia la punta. La andadura es suelta, los píes delanteros pueden estar ligeramente desviados hacía fuera. El pelo es corto, liso y tupido. El manto se presenta en general negro, blanco y naranja. La estatura alcanza de 33 a 38 cm a la cruz; el peso es poco más de 20 kg en los machos (algo menos en las hembras).

