Perros

Gatos

Morder los brazos o las piernas


Los cachorros tienen la tendencia de morder las manos, los brazos o las piernas de sus dueños. Se trata de una forma de jugar o de obtener atención, que en principio no tendría mayores implicaciones. Sin embargo, de no ser corregido este comportamiento puede persistir en la fase adulta y llegar a ser molesto e incluso doloroso para las personas.
La tendencia a morder en exceso podría ser más frecuente en unas razas que en otras, así como en cachorros que han sido destetados de forma prematura. Durante las primeras 8 semanas de vida la perra enseña a sus cachorros a controlar la fuerza de su mordedura. De no tener contacto con la madre, el cachorro podría en el futuro mostrar este comportamiento hacia sus compañeros humanos.

¿Qué hacer?

La tendencia a morder las manos y los brazos debe siempre ser corregida. No es cierto que se trate de una conducta típica de los cachorros, que desaparece siempre de forma espontánea cuando el perro se hace mayor.
La estrategia para corregir este hábito puede describirse como sigue:
i) Tan pronto como el cachorro toque nuestra mano o nuestro brazo con sus dientes, debemos retirar la mano y pronunciar un "no" en tono firme y seco.
ii) Si el cachorro deja de morder, debemos cambiar de inmediato el tono de voz y recompensarlo con caricias suaves y palabras agradables.
En caso de que el cachorro vuelva a morder, volveremos al punto número 1.
Para perros muy rebeldes, algunos especialistas recomiendan al propietario que le retire la atención al perro tan pronto como muerda, e incluso que se vayan de su lado durante unos minutos.
iii) Si no vuelve a morder, continuaremos durante unos segundos acariciándolo e incluso jugando con el cachorro.
El castigo físico no suele funcionar e incluso puede empeorar las cosas. Al mover la mano, muchos cachorros interpretan que se trata de un juego y todavía muerden con más fuerza. Si el castigo fuera muy severo, el cachorro podría asustarse y desarrollar con el tiempo un carácter tímido y poco sociable.
Los niños pueden ser muy permisivos con esta conducta de su perro, ya que la interpretan como un juego. Como ya se ha dicho, debemos dedicar los esfuerzos necesarios para implicar al niño en la educación del perro.
En ocasiones, la tendencia a morder los brazos se acompaña de otras conductas inapropiadas, como destrozos, agresividad o exceso de actividad. En tales casos, resulta conveniente consultar directamente con el veterinario.

perros Morder los brazos o las piernas