Automutilación
Los perros pueden en ocasiones provocarse lesiones en la piel, por ejemplo, tras lamerla o morderla de forma repetida. La mayoría de estas heridas se deben al picor o al malestar inducido por enfermedades de la piel o del sistema nervioso. No obstante, en un reducido número de casos el problema se debe a una alteración del comportamiento.
¿Qué hacer?
Ante una lesión autoinducida es imprescindible llevar a cabo un examen médico exhaustivo, para descartar todas aquellas enfermedades que puedan ser responsables de este tipo de lesión. Sólo entonces, tras haber eliminado las posibilidades orgánicas, pensaremos que el problema se debe a una alteración del comportamiento.
Si este fuera el caso, la conducta del perro debe ser explorada con detenimiento por un veterinario especialista en comportamiento canino. En este sentido, es importante recordar que los problemas de automutilación son considerados alteraciones graves del comportamiento que deben ser siempre analizadas y tratadas por un profesional.

