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Gatos

A cada raza su comida

Todos los perros no tienen las mismas necesidades, no tienen la misma conformación ni la misma sensibilidad alimentaria. Ha llegado el tiempo de la comida exclusiva; le damos la bienvenida a los alimentos secos adaptados a cada raza.

Una raza, un alimento

Un Yorkshire no tiene las mismas necesidades que un Labrador, ni el mismo crecimiento. Sus mandíbulas tampoco son las mismas. De estas premisas, y de muchas otras, ha nacido, hace unos años, una nueva forma de confeccionar los alimentos secos. Muchas
marcas de comida para perros han innovado en la creación de estos nuevos alimentos específicos. Y ha sido una verdadera revolución. El crecimiento de un perro grande es muy largo y sus necesidades en proteínas y minerales son muy importantes, pudiendo llegar hasta los 24 meses de vida. Un perro de raza pequeña será adulto en mucho menos tiempo y no necesitará un alimento tan rico, ni durante tanto tiempo. Es por eso que es normal hacer una clara distinción entre razas pequeñas, medianas y grandes, aunque, de todas maneras, los fabricantes han encontrado rápidamente los límites de esta clasificación.
Hay razas que tienen necesidades muy específicas. Por ejemplo, las razas de pelo largo y sedoso, como serían los Yorkshires o los Lebreles Afganos, tienen unas necesidades aumentadas en biotina o aceite de borraja, que otras razas no tienen. Para otros ejemplares, como los Jack Russel o los Borders Collies, el aporte energético debe estar favorecido. Incluso nuestro bien estimado Pastor Alemán es mucho más sensible que otras razas al tener problemas digestivos, articulares e infecciosos, por lo que el pienso formulado para ellos está especialmente pensado para reforzar su sistema inmunitario y aportarle omegas y componentes para contrarrestar la artrosis; además de ser alimentos altamente digestibles. La forma de la croqueta es también diferente para cada raza a la que va destinada. Hay algunas muy chicas destinadas a mandíbulas muy pequeñas; otras anchas y aplanadas, y otras, triangulares que son más fáciles de coger para mandíbulas muy particulares como las de los Boxers y Bulldogs.


Una elección muy fácil


La elección del tipo de croqueta es muy fácil, de hecho, en todas las marcas y gamas de piensos, los propietarios pueden verse perdidos frente a tanta variedad, sin saber si su perro está considerado grande o mediano, si es sensible o no, si su tipo de actividad requiere necesidades especiales, etc. Actualmente, con saber la raza de nuestro perro, ya sabemos que tipo de pienso le debemos dar para comer. De todas maneras, siempre existen casos particulares en los que nuestro perro está afectado por una patología y necesita ser alimentado con un pienso específico que solo el veterinario le podrá prescribir y vender. Por ejemplo, los perros afectados por problemas cardiacos o por insuficiencia renal.
De momento la industria alimentaria sólo cuenta con alimentos específicos para perros adultos, pero seguro que pronto aparecerán productos específicos para cachorros y perros sénior de cada raza concreta con
una mejor adaptación de los componentes, forma más adecuada de la croqueta, adición de complementos,... La alimentación a partir de alimentos industriales mejora cada día para luchar al máximo contra los problemas digestivos, las sensibilidades alimentarias, la obesidad, la higiene bucodental y las patologías renales.
Cada raza tiene unas predisposiciones a ciertas patologías, por el hecho de su selección racial, su crecimiento, su morfología y su longevidad. El alimento que les ofrecemos permite dar a nuestros perros todas las posibilidades del mundo para contrabalancear los posibles problemas. ¿Por qué no aprovecharnos?


Dónde encontraremos estos alimentos


Sólo las marcas de piensos de gama alta nos ofrecerán esta elección. Estas marcas tienen los medios para la investigación necesaria. Por ello, no encontraremos estas marcas en los supermercados, sino en centros especializados como los centros veterinarios.

Alimentación de grandes perros

No es cuestión de cantidad

Las razas grandes, como pueden ser los Dogos Alemanes, los Terra Novas o los Mastitis tienen unas necesidades alimentarias diferentes a las razas pequeñas, sobre todo por lo que se refiere al crecimiento, que en su caso, es particularmente largo. Los perros pequeños tardan unos 12 meses en llegar a la edad adulta, mientras que un Dobermann, por ejemplo, no acabará su desarrollo hasta los dos años y medio.
Durante este período, el organismo del perro construye la masa muscular y ósea, lo que demanda más energía, sobre todo proteínas y minerales. Los alimentos industriales proponen una gamma de comida especial para estos ejemplares según la etapa de la vida en la que se encuentren: cachorro, júnior, adulto o sénior. De esta manera, la proporción de nutrientes irá variando según la necesidad de cada momento, con la seguridad que siempre estará bajo la supervisión de expertos veterinarios. Alimentar a un perro de gran tamaño con comida casera puede ser un poco peligroso, pero si queremos hacerlo, siempre es mejor que antes consultemos al veterinario.

Una anatomía particular

Los perros grandes tienen un tubo digestivo y un estómago muy pequeños en proporción a su embergadura. Es por esta razón que no podrán ingerir gran cantidad de alimentos, aunque, paradójicamente, necesiten un aporte energético mayor. Hace falta, pues, escoger aquella comida más rica en nutrientes y fraccionar la toma de comida en pequeñas cantidades, pero de manera frecuente. Los minerales tales como el calcio, pero también el fósforo, son muy importantes para la constitución del esqueleto. Con un perro grande el riesgo de caer en el exceso es alto, por eso debemos vigilar mucho, sobre todo, en el período de crecimiento. Una mala alimentación en esta etapa puede comportar futuros problemas en las articulaciones. Una vez el perro sea adulto, deberá seguir percibiendo una cantidad importante de energía para mantener la masa muscular, pero siempre estando alerta de no proporcionarle grandes cantidades.