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Verminosis y coccidiosis

Las infecciones parasitarias son la causa más frecuente de diarrea en los gatos jóvenes. Se trata con preferencia de lombrices y anquilostomas, así como de coccidios (organismos unicelulares del reino animal), ante los cuales resultan particularmente sensibles los animales jóvenes, por no tener todavía desarrolladas por completo sus defensas corporales. Las lombrices tienen por añadidura la particularidad de poder ser transmitidas por la leche desde la madre a las crías, además de por las heces infestadas.


En las infestaciones abundantes, las lombrices «en forma de espagueti» aparecen a la luz del día en las heces o en los vómitos, facilitando con ello el diagnóstico. En otro caso pueden evidenciarse los huevos de los parásitos en las deposiciones mediante examen microscópico, para lo cual debe llevarse una muestra de heces al veterinario. De la misma forma puede evidenciarse una infestación por coccidios.


Las tenias (vermes planos) necesitan un hospedador para su desarrollo, actuando como tal con preferencia los ratones. Ello explica que las tenias se encuentren sobre todo en gatos viejos, infestados al devorar sus presas.


Sin embargo, debe tenerse siempre presente que también actúan las pulgas como parasitíferos intermediarios en una determinada especie de tenia, por lo que, habiendo pulgas, también pueden sufrir infestaciones por tenias gatos de todas las edades.


Signo típico de una teniasis es la aparición de unas formaciones «como granos de arroz» (anillos de tenia) en las heces o adheridas en torno al ano. También pueden evidenciarse los huevos en las heces, aunque sólo con ayuda del microscopio.


Además de diarrea y vómitos, que también pueden ser producidos por tenias, en las infestaciones por estos parásitos se observan como síntomas especiales: apetito variable, enflaquecimiento, prolapso del tercer párpado y caída del pelo del dorso.


Si se comprueba que son parásitos los responsables de la diarrea y los vómitos, procede la aplicación inmediata de un vermífugo específico, o, en el caso de coccidiosis, la administración de sulfamidas como mínimo durante cinco días.