Prolapso del tercer párpado
La prominencia del tercer párpado, también llamado membrana nictitante, resulta a veces tan aparatosa que induce al propietario del gato a llevar a éste inmediatamente al veterinario. Este párpado accesorio se encuentra normalmente oculto en el ángulo interno del ojo.
Pero puede extenderse tanto sobre la córnea, que ésta casi desaparece del todo y sólo se aprecia «el ojo en blanco». Como es lógico, este trastorno dificulta mucho la capacidad de visión del gato.
La protrusión de la membrana nictitante se presenta con carácter uní- o bilateral. Mientras que el prolapso unilateral es indicio de enfermedad en el ojo correspondiente, el bilateral puede constituir un signo de afecciones muy diversas, como v.gr. enfermedades infecciosas, en las que va acompañado de fiebre, vómitos o diarrea; también se presenta en infestaciones parasitarias.
En términos generales, siempre es indicio de malestar en el gato, no siempre por causas físicas, sino también psíquicas. Así, por ejemplo, la llegada de un nuevo gato a la vecindad puede motivar intensa inquietud, provocando el prolapso del tercer párpado.
Cuando el prolapso de la membrana nictitante dura mucho tiempo o se repite, sin ir acompañado de otras manifestaciones de enfermedad, el gato debe someterse pracautoriamente a un reconocimiento general por el veterinario.
