Perros

Gatos

La tos felina

A través de las vías respiratorias ese aire inspirado podrá llegar con facilidad a los pulmones para oxigenar la sangre y permitir, de ese modo, el buen funcionamiento de todo nuestro el organismo del gato. Sin ese aire rico en oxígeno el animal no puede hacer ese intercambio a nivel pulmonar y es cuando se pueden manifestar cuadros graves de disnea o dificultad respiratoria que afectará gravemente a todos los órganos. La tos, sin embargo, no sólo se manifiesta cuando existe un cuerpo extraño o contenido que no sea aire en las vías respiratorias, sino que también se puede manifestar por una compresión externa o una inflamación de la misma mucosa respiratoria.


Para saber el motivo por el que el animaltose se debe consultar a un veterinario, pero, por supuesto, toda la información que vosotros podáis aportar de cómo y cuándo se produce la tos será muy válida para ayudar a enfocar el diagnóstico hacia un lado u otro. Es muy importante fijarse si la tos es seca o húmeda. En humanos es más fácil detectarlo porque normalmente siempre existe esputo en la tos húmeda, pero en animales esto no se da porque degluten esa secreción al pasar por la faringe y no llega a salir al exterior. Muchas veces la tos se confunde con el vómito o las regurgitaciones porque a veces vomitan ese material en la tos húmeda o bien en la tos seca, pero es el mismo acto de toser el que acaba estimulando el centro del vómito a nivel central. Es a continuación cuando aparece esa arcada sin contenido o saliva justo después de un episodio de tos.

Las causas
En gatos existen tres motivos básicos por los que se produce la tos: una bronquitis crónica, asociada, normalmente, a un proceso alérgico y, en menor medida, a parásitos pulmonares (que en este caso actúan como cuerpo extraño) y gusanos cardiacos que producen una mala perfusión pulmonar por una función cardiovascular deficiente.


Para diagnosticar estos tres casos se necesita almenes un examen radiográfico y ecografías o fibroendoscopias para detectar los parásitos. Con la radiografía no sólo podremos detectar una bronquitis sino también descartar que exista un cuerpo extraño. Un gato que de repente empiece a toser sin motivo alguno de forma continuada puede tener un cuerpo extraño que le impida respirar o tener una reacción inflamatoria aguda, provocada por cualquier agente infeccioso o alérgico. Cuando hay evidencia de un cuadro respiratorio más claro se pueden observar junto con la tos, secreción ocular y/o nasal, estornudos, pérdida de apetito, úlceras en la cavidad oral, fiebre y pérdida de apetito. Estos últimos síntomas se producen muy frecuentemente en gatos jóvenes con los virus de la rinotraqueitis y del calicivirus felino.

Si estamos frente a un macho adulto que sólo tiene tos y no tiene ningún otro síntoma, el animal probablemente sufra una bronquitis alérgica, que puede dar episodios de tos episódicos según la época del año, ya que está provocada por alérgenos ambientales y pueden ser estacionales. Algunas infecciones broncopulmonares también pueden afectar al gato adulto y provocar un cuadro de tos. En estos casos suele ser una tos húmeda y puede estar acompañada de fiebre o depresión.

Por último, no hay que olvidar que la tos también puede ser el inicio de una patología pulmonar más grave como neoplasias en la cavidad torácica, ya sea dentro o fuera del tejido pulmonar, causando compresión en alguna parte del árbol respiratorio. Una simple tos puede ser, como vemos, desde un intento de eliminar una pequeña partícula ambiental hasta un signo de un tumor respiratorio o patología cardiaca. Por ello es significativo darle la importancia que se merece.