Insuficiencia cardíaca
La existencia de una insuficiencia cardíaca significa que el corazón, como consecuencia de alteraciones estructurales, no puede rendir suficientemente. La misión del corazón es bombear la sangre por todo el cuerpo, con objeto de llevar oxígeno a todas las células del organismo. Si el corazón no puede rendir de manera suficiente, se produce en todo el cuerpo una falta de oxígeno que provoca debilidad general.
Estas alteraciones del corazón pueden tener su origen en defectos cardíacos congénitos, que se dejan sentir pronto, cuando el animal todavía es joven. Por ello se diagnostican en gatos hasta de dos años de edad.
En gatos de más edad pueden producirse progresivamente aumentos o reducciones del músculo cardíaco (miocardio), con las correspondientes dilataciones o reducciones de las cavidades del corazón. Se desconocen las causas de estos trastornos.
Al dueño del gato le llama la atención la mayor necesidad de sueño que muestra su mascota y la facilidad con que ésta se cansa al jugar, si es que todavía tiene gana de entretenerse.
También pueden presentarse accesos de tos, ya que al disminuir el rendimiento del corazón lesionado, la sangre se estanca en los pulmones. La hiperemia que sufren éstos provoca la exudación de líquido en el tejido pulmonar, lo que tiene como consecuencia la estimulación irritativa de latos.
Muchas alteraciones cardíacas originan la formación de coágulos en los grandes vasos sanguíneos. En los gatos, el lugar predilecto para que estos coágulos se «atasquen» es la aorta, las arterias principales, y precisamente allá donde éstas ven reducido su diámetro al bifurcarse para regar ambas extremidades posteriores. La consecuencia de ello es la irrigación insuficiente de una o de ambas extremidades posteriores. El miembro afectado cojea y se muestra dolorido; al tacto, está frío. El pulso no se percibe.
Las afecciones del corazón pueden sospecharse en el reconocimiento general al auscultar los tonos cardíacos. Sin embargo, esto precisa por lo común una aclaración más exacta con ayuda de los rayos X y practicando un electrocardiograma (ECG), con objeto de poder determinar cuáles son los procedimientos terapéuticos más adecuados en cada caso concreto.
De acuerdo, pues, con la lesión detectada, se aplicarán medicamentos estimulantes del corazón (preparados de digital, como v.gr. Lanitop), productos que reduzcan la tensión sanguínea, y también diuréticos que sustraigan a los pulmones el líquido en ellos acumulado.
Cuando son irregulares los latidos cardíacos, están indicados los llamados antiarrítmicos, que regulan y estabilizan los movimientos del corazón. La aspirina, por otra parte nociva para los gatos, sirve para prevenir los coágulos sanguíneos. En este trastorno debe administrarse siguiendo la dosificación prescrita por el veterinario encargado del tratamiento.
Existen casos graves de insuficiencia cardíaca en los que puede fracasar cualquier tratamiento.
