Enfermedades del páncreas
El páncreas es una glándula que produce enzimas necesarios para la digestión de proteínas, grasas e hidratos de carbono y que regula la utilización del azúcar. Debido a sus complejas funciones, el fallo de éstas, siquiera sea parcial, provoca graves trastornos en el organismo.
Inflamación del páncreas (Pancreatitis)
Sus causas no se conocen, aunque se supone que al menos participan en ellas procesos infecciosos. En las pancreatitis debe distinguirse en lo que respecta a sintomatología entre inflamaciones agudas y crónicas, siendo por lo general las segundas resultado de las primeras, que muchas veces pasan desapercibidas.
Así, pues, la inflamación aguda apenas puede apreciarse, ya que sus síntomas, como vómitos, pérdida de apetito y posibles dolores abdominales, son muy inespecíficos, pudiendo parecer absolutamente inofensivos, por lo que no se les presta de momento mayor importancia.
De forma mucho más específica y llamativa se presenta la pancreatitis crónica: como a consecuencia de la prolongada inflamación del páncreas no puede éste producir suficiente cantidad de fermentos digestivos, proteínas, grasas e hidratos de carbono atraviesan el intestino sin ser digeridos, por lo que tampoco pueden ser absorbidos. Las consecuencias de esto son diarrea, meteorismo y pérdida de peso. El aspecto de las heces emitidas en abundancia, pálidas y de consistencia pastosa, proporciona el primer indicio de que se encuentra alterada la función del páncreas.
Para diagnosticar con exactitud cualquiera de las dos formas, el veterinario tiene que recurrir a diversos parámetros hemáticos.
El tratamiento de la inflamación aguda se inicia con la supresión de todo alimento durante un par de días. Para evitar al páncreas cualquier esfuerzo, se comenzará por introducir los nutrientes por vía venosa. Más tarde se recurrirá a la ingestión líquida en forma de solución de glucosa o de miel, que persistirá hasta la completa recuperación del páncreas.
En la pancreatitis crónica es necesario suplir los fermentos digestivos producidos por la glándula en cantidad insuficiente. Se obtienen del páncreas de animales de matadero, y se adquieren en la farmacia en forma de polvo o granulos. El pienso -conviene recurrir al enlatado- debe mezclarse con este suplemento enzimático una hora antes de administrarlo al animal, con objeto de obtener la
adecuada «digestión» a cargo de los fermentos suministrados. Además, el pienso debe ser pobre en grasa, para lo que sirven también determinados productos dietéticos empleados en curas de adelgazamiento.
