Caída del pelo (Alopecía)
La alopecia afecta a todo el cuerpo o sólo a zonas aisladas.
Las intensas alopecias de todo el cuerpo suelen obedecer al cambio de pelo que tiene lugar normalmente cada año. Deja evidentes residuos en la vivienda y en la ropa del amo del gato. Al acariciar al animal se quedan en la mano frecuentemente puñados de pelo. Pero mientras no se presente ningún clareado notable de la capa de pelo con aparición de la piel desnuda o se originen
áreas completamente decaívadas, esta forma de alopecia no constituye al menos en principio ningún problema para el gato. Sin embargo, la ingestión abundante de pelo al asearse el gato puede originar la irritación de la mucosa gástrica, lo que provoca frecuentes vómitos, que llegado el caso precisan oportuno tratamiento.
Peinado y cepillado a diario ayudan a reducir las desagradables consecuencias de la muda del pelo, la diseminación de éste por toda la casa, y los vómitos. La muda no sólo depende de la temperatura ambiente exterior, sino también del alargamiento y acortamiento de los días en primavera y otoño.
Puede asimismo observarse la presencia de mucho pelo caído en situaciones de estrés, como por ejemplo tras un reconocimiento veterinario, así como en enfermedades generales acompañadas de fiebre.
En cambio, la alopecia localizada tiene por lo regular causas patológicas:
- Cuando la superficie cutánea sufre una inflamación general, es decir, si existe una dermatitis, se produce con facilidad la caída de pelo. Entonces, la piel desprovista de pelo aparece enrojecida, escamosa o cubierta de costras y vesículas.
-La aparición de áreas decalvadas circulares acompañadas de reacción cutánea relativamente escasa puede ser indicio típico de una micosis (infestación por hongos). La caída del pelo hasta aparecer decalvaciones locales en el dorso, puede ser signo de acompañamiento de infestación por vermes planos (tenias).
- En el abdomen y en la cara interna de los muslos puede apreciarse caída de pelo sin reacción de la piel. Como causa se admite en estos casos un trastorno hormonal en los gatos castrados de ambos sexos, tomando sobre todo como base el hecho de que la administración de hormonas sexuales mejora o incluso puede curar la afección. Por añadidura, también se toman originariamente en consideración trastornos de conducta, ya que los gatos lesionados en estas regiones son los que más se lamen y acicalan. Este afán de limpieza puede estar provocado por un exceso de frustración o simplemente por un aburrimiento excesivo. Abona esta teoría el hecho de que este «eczema por lamidos» se presente casi exclusivamente en gatos que no salen de los domicilios.
Como ya se ha expuesto, este tfastorno se trata en el terreno medicamentoso con aplicaciones hormonales, mediante inyección «depot» o en forma de tabletas, a lo largo de un espacio prolongado de tiempo. Debe contarse con la nueva presentación de los síntomas transcurridos algunos meses.
