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Oriental shorthair

El Oriental puede ser considerado una versión del Siamés con pelaje completamente pigmentado. De hecho, en su país de origen, Tailandia, ambos forman una sola raza, y sólo se diferencian por un gen que determina en el caso del Siamés la repartición particular de las zonas pigmentadas y el intenso color azul de sus ojos. Esta situación se remonta muchos años atrás, y así lo demuestra la iconografía de manuscritos procedentes de la ciudad de Ayuthia, capital de Siam entre 1347 y 1767. Desde la introducción de los primeros Siameses en Europa, a finales del siglo xix, se podían ver «Siameses» de coloración uniforme en las exposiciones. Sin embargo, a finales de la década de 1920, los clubes felinos británicos decidieron privilegiar la versión colourpoint, considerada sin ninguna duda más original. Esto comportó que el tipo Oriental unicolor pasara al olvido en los países occidentales. Volvió a aparecer en Gran Bretaña en la década de 1950, debido a que un grupo de criadores realizó un programa destinado a obtener un gato que presentara el tono chocolate del Siamés. De esta manera nacieron, a partir del mestizaje entre Siameses y Europeos, los antepasados del Oriental chocolate, denominados Habana en Gran Bretaña.

Numerosas variedades

En la década de 1960 se dio un nuevo paso en la selección del Oriental gracias a otro programa que pretendía obtener gatos blancos con los ojos de color azul intenso. Con esa intención se utilizaron de nuevo Siameses y Europeos, pero en esta ocasión blancos. Así surgió el Oriental blanco, denominado Foreing White, donde el término Foreing («extranjero») hacía referencia al tipo Oriental de los ejemplares obtenidos. Pero de paso se obtuvieron indirectamente otras variedades. Fue precisamente en esta época cuando la mayor parte de las asociaciones felinas reconoció los Orientales pigmentados por completo, aunque con nombres un tanto diferentes: Oriental (FIFe), Foreing u Oriental según las variedades (GCCF) y Oriental de pelo corto (CEA). La historia reciente de la raza viene marcada sobre todo por el reconocimiento progresivo de un número creciente de variedades, y por las divergencias entre los criadores británicos y estadounidenses sobre el tipo que se debía seleccionar. Como en el caso de los Siameses, los primeros se decantan por un tipo moderadamente Oriental, mientras que los segundos desean gatos de un tipo más extremo. Hoy en día, el Oriental es muy conocido en todo el mundo, y es presentado con regularidad en las exposiciones.

 

Carácter y cría

Las características esenciales del Siamés valen para el Oriental, tanto en lo que se refiere al carácter como por lo que respecta a la reproducción. El Oriental también tiene una gran vivacidad y reacciones impetuosas. Está muy unido a su dueño, pero, como contrapartida, es, a la vez, muy posesivo, de manera que se ha llegado a decir que tiene un comportamiento intermedio entre el perro y el gato. Su voz constituye otra de sus características, pues el grito es fuerte. Esta raza se distingue también en el aspecto sexual. La gata Oriental es precoz, con el primer celo aproximadamente sobre el noveno mes (en casos extremos, en el cuarto e incluso en el vigésimo mes). Tiene un ciclo sexual muy corto: no resulta raro que el celo se dé ¡cada quince días! En contadas ocasiones presenta la pausa sexual de otoño-invierno que se observa normalmente en los gatos de tipo europeo. Sus carnadas suelen ser más numerosas que la media de las especies felinas, con seis cachorros por parto. Suele ser una práctica habitual (autorizada) aparear Orientales y Siameses entre sí. De esta manera se pueden obtener carnadas mixtas si el progenitor Oriental posee un gen Siamés en sus cromosomas. La tonalidad azul de los cachorros recién nacidos evoluciona hacia el color verde a partir del segundo mes, y la tonalidad definitiva no aparece antes del año de vida.

gato Oriental shorthair

Oriental foreing white
Esta raza no presenta la sordera que padecen generalmente los gatos blancos con ojos azules.