Sagrado de Birmania
Los orígenes del gato Sagrado de Birmania están todavía envueltos en una aureola de misterio. Según Simone Poirier, eminente especialista en esta raza, cabe pensar que los primeros individuos fueron el resultado del apareamiento entre un Siamés con los extremos de las patas marcados de blanco y un gato de pelo largo, acontecimiento que tuvo lugar en los años 1923-1924 en la región de Niza.
Poco tiempo después, en 1926, la raza de los «gatos de Birmania» se presentó por primera vez en la Exposición Felina Internacional, que fue organizada en París por el Cat Club de Francia y de Bélgica. Entre los tres ejemplares presentados, la gata Poupée de Madalpour puede considerarse sin lugar a dudas uno de los antepasados más importantes de esta magnífica raza.
Una novelista de la época, la señora Marcelle Adam, creó una encantadora leyenda sobre los orígenes de esta raza: la leyenda de Sinh, gato sagrado del templo de la diosa Tsu-Kiank-sé de ojos de zafiro, deidad adorada por los lamas.
Estandar
En esta raza son difíciles de obtener ejemplares de alto nivel, ya que deben reunir a la vez una serie de exigencias muy particulares en cuanto a la distribución del color, la calidad del pelaje y la morfología.
El Sagrado de Birmania debe tener un manto pigmentado exclusivamente en las extremidades, como en el caso de los Siameses. Estas partes pigmentadas (máscara, orejas, patas y cola) reciben el nombre de points.
También como en el Siamés, los ojos tienen que ser azul oscuro. Además, y como característica esencial, tiene que presentar una ausencia de pigmentación
en los extremos de las patas, formando unos «guantes» de color blanco puro, que recubran únicamente los dedos y sean lo más parecidos posible en las cuatro patas. En cada extremidad posterior, el guante debe subir por el pie formando una punta, o espuela, cuyo extremo se
sitúa entre la mitad y las dos terceras partes de la distancia que separa la almohadilla mayor del corvejón. Asimismo, la calidad del pelaje tiene que reunir ciertas condiciones para ajustarse al estándar: debe presentarse sedoso, con pelos entre semilargos y largos en la gorguera, el cuerpo, los costados y la cola, pero cortos en la cara y las extremidades. Además, la morfología ha de responder a criterios muy concretos, con predominio de proporciones medias, llamadas medio-líneas. La cabeza está en armonía. Visto de cara, las orejas, situadas en un cráneo ancho, parecen más bien pequeñas, pero no demasiado redondeadas; los carrillos son redondeados. De perfil, debe tener la frente un poco abombada, una nariz mediana sin stop y un mentón fuerte. Hay que evitar por todos los medios las morfologías de tipo persa o de tipo oriental.
Carácter y cría
El Sagrado de Birmania tiene fama de ser un animal tranquilo, que se adapta sin problemas a la vida en familia. Su voz es dulce y no se parece a la del Siamés. Conviene señalar que, a diferencia de este último, las crías del Sagrado de Birmania nacen enteramente blancas. Los points empiezan a aparecer al cabo de varios días, y están bien definidos cuando cumplen un mes. El momento óptimo en
cuanto al contraste y la calidad de los points se sitúa alrededor de los dos o los tres años de edad.

Sagrado de Birmania seal tortuga tabby
Esta postura realza los guantes blancos y las marcas de una de las variedades más bellas de Sagrados de Birmania.
