Persa chinchilla
Al parecer, el origen del Persa chinchilla puede atribuirse a una criadora británica, la señora Vállense, quien obtuvo, hacia el año 1880, el primer Persa con un manto plateado, un macho llamado Sil-ver Lambkin, a partir del apareamiento de un Persa smoke y de otro silver tabby.
La nueva variedad fue bautizada con el nombre de chinchilla, por el parecido de su manto con el del pequeño mamífero homónimo, gran conocido de los peleteros. Posteriormente, el trabajo de selección con el fin de fijar y mejorar esta nueva variedad fue considerable. Para obtener el magnífico manto uniformemente plateado de los Persas chinchilla actuales hubo que borrar las marcas tabby, bastante importantes en los primeros ejemplares. También fue preciso esforzarse con el objetivo fijar los famosos ojos verdes. El resultado obtuvo su
premio, cuando se reconoció oficialmente la variedad en 1901 por parte del GCCF. En un período más reciente, la historia del Persa chinchilla ha estado sobre todo consagrada a la búsqueda de un tipo más marcado, para adaptarse a las exigencias de la moda y también a la multiplicación de los coloridos reconocidos. Los programas de cría de estos gatos han posibilitado al mismo tiempo la creación de dos grupos de variedades que pueden considerarse derivadas: los silver shaded y los golden. Parece ser que estos últimos aparecieron en la descendencia de Persas chinchillas que habían sido objeto de cruzamientos de reforzamiento con Persas brown tabby con vistas a mejorar el tipo.
Estandar
En teoría, a estas tres variedades se les aplica el mismo estándar que el de los Persas clásicos, por lo menos en cuanto a la morfología y a la calidad del pelaje. En la práctica, sin embargo, los Persas chinchilla son a menudo de un tipo menos marcado: tamaño más pequeño, tipo menos brevilíneo, y sobre todo, cabeza menos grande con orejas más largas y algo más de nariz. Resulta fácil de entender, si se tiene en cuenta que los criadores deben trabajar en la calidad de la coloración del pelaje y de los ojos para obtener ejemplares de calidad. En estas condiciones, el tipo pasa un poco a un segundo plano.
Carácter y cría
Los Persas chinchilla, silver shaded y golden poseen los principales rasgos del carácter de sus congéneres clásicos. Sin embargo, los golden son algo más precoces en el aspecto sexual. En lo que se refiere a la reproducción, se desaconseja el apareamiento con las variedades de ojos naranjas, ya que podrían dar como resultado individuos con los ojos mezclados («grano de uva»), que no responden al estándar y se consideran defecto
en las exposiciones. Tampoco es recomendable aparear exclusivamente chinchillas, porque se acaban obteniendo ejemplares con el manto demasiado claro. Conviene, pues, realizar cruces entre shaded y chinchilla, sin olvidar que hay que evitar los inconvenientes de la consanguinidad. El respeto estricto de las reglas ofrece pocos medios para acentuar el tipo. El pewíer constituye una excepción, pues al tener los ojos de color cobre, puede aparearse bien con un sujeto de la misma variedad, bien con un shaded.
Los gatitos nacen con marcas tabby y los ojos azul grisáceo. Las rayas desaparecen con bastante rapidez; el color verde de los ojos no se desarrolla antes de los siete
meses, e incluso puede hacerlo más tarde. El mantenimiento del pelaje necesita los mismos cuidados que requiere el de los Persas clásicos.

Persa chinchilla
El aspecto plateado del manto se debe a un tipping en el que la minúscula parte más oscura está en la punta del pelo
