Manx
El Manx es una raza que se caracteriza por una mutación causante de la ausencia de cola. Su nombre está relacionado con su origen geográfico, la isla de Man, situada en el mar de Irlanda: por eso al Manx también se le llama Gato de la isla de Man. No se sabe cómo ni cuándo apareció exactamente la mutación en la isla. En cualquier caso, lo cierto es que los gatos de esta raza viven allí desde hace 250 años por lo menos. A pesar de su
originalidad, siempre han sido unos simples gatos de granja utilizados para la desratización, hasta que los criadores se fijaron en ellos en el siglo XIX, nada más aparecer la felinotecnia moderna en Gran Bretaña. El Manx fue reconocido como una raza, y se convirtió a finales del siglo xix y principios del XX en un gato muy popular, primero en los medios felinos británicos y después en los estadounidenses. Se ha llegado a decir incluso que el rey Eduardo VIII, que tenía varios ejemplares, apreciaba mucho a esta raza. Es muy posible que esa popularidad, y no la antigüedad, haya resultado clave para que el Manx fuese reconocido sin problemas por las principales asociaciones felinas mundiales, a pesar de las
diversas anomalías secundarias que puedan aparecer en los ejemplares sin cola (el Scottish Fold, la otra raza que puede presentar anomalías secundarias, está reconocido por la CEA y por la FIFe, pero no por el GCCF). Tras un pequeño descenso de su fama desde la década de 1930 hasta finales de la segunda guerra mundial, el Manx está ahora muy difundido tanto en Estados Unidos como en diversos países de Europa, entre los que cabe destacar Gran Bretaña, Países Bajos y Suizas.
Estandar
El Manx debe presentar un aspecto rechoncho. Su cuerpo es más bien brevi-líneo con el pecho ancho, el lomo corto y convexo, y la grupa muy redondeada. Sus miembros tienen una osamenta fuerte; los anteriores, más cortos que los posteriores, confieren al Manx una silueta muy particular: el tren posterior está sobreelevado con respecto al anterior. Su cabeza, redonda en conjunto, guarda armonía, con orejas medianas y redondeadas en la punta, ojos anchos y redondos, una separación bastante nítida entre los carrillos y la base del hocico, y un stop mediano. El aspecto rechoncho queda acentuado por el pelaje corto, denso y doble (con un subpelo muy tupido). La principal característica, la morfología de la cola, es bastante variable, teniendo en cuenta las particularidades del gen mu-tante. Existen cuatro categorías.
- Manx rumpy. No tiene ninguna vértebra caudal o coccígea (hueco en el emplazamiento teórico del nacimiento de la cola);
- Manx rumpy riser. No tiene ninguna vértebra caudal, sino entre una y tres vértebras del coxis recubiertas por un penacho de pelos más largos.
- Manx stumpy. Su cola mide de 1 a 10 centímetros, con frecuentes anomalías óseas («cola anudada»).
- Manx longy, o tailed Manx. Su cola es casi normal.
En la práctica, sólo el rumpy y, como mucho, el rumpy riser pueden presentarse a
los concursos y ser registrados en el LO. El stumpy sólo puede inscribirse en el Registro Inicial y Experimental (RIEX); en cuanto al longy no se suele utilizar para la reproducción.
Carácter y cría
El Manx tiene un excelente carácter, parecido al del Británico de pelo corto. Es también un gato robusto, con un pelaje que lo protege de la intemperie. La reproducción resulta bastante compleja. Los gatitos portadores de las dos dosis del gen mulante (los llamados homo-cigotos) mueren en el útero en estado embrionario. De ahí que todos los Manx sean heterocigotos para el gen mutante (poseen una dosis de gen mutante y una dosis de gen salvaje). De estos datos se derivan dos consecuencias importantes. La primera es que, dada la mortalidad embrionaria, la tasa de nacimientos es inferior a la media de la especie felina. La segunda es que las carnadas son heterogéneas, y las nacidas sucesivamente de los mismos progenitores comprenden un número variable de gatitos de las cuatro categorías. A todos esos problemas se añaden los relativos a las anomalías congénitas secundarias que pueden afectar a las crías rumpy rumpy riser y stumpy. Así pues, la cría del Manx no es nada fácil, máxime cuando no se ha podido determinar cuál es el tipo de apareamiento que limitaría al máximo los inconvenientes.

Manx brown mackerel tabby y blanco
El rumpy tiene un hueco en el lugar donde debería estar el nacimiento de la cola.
