Perros

Gatos

Los gatos y sus uñas

Para un gato, sus uñas son algo de muchísimo valor. Con ellas puede jugar, escavar en la arena, defenderse, mantener el equilibro en sitios imposibles, escalar y agarrarse con mayor seguridad, etc. Además, con ellas se rasca y, clavándolas en el rascador, se estira logrando tonificar toda la parte superior del cuerpo. Sin duda, un gato no podría sobrevivir sin sus uñas. ¿Pero qué podemos hacer para controlar sus arañazos?


Lo último que debemos hacer para solucionar los arañazos de nuestro gato es amputarle las uñas. Esta operación se llama oniquectomía o desungulación y consiste en amputar la última falange del dedo del animal, ya que la uña forma parte de ésta. Con esta operación lo único que conseguiremos es que nuestro gato quede totalmente indefenso ante la vida y los otros animaleá. Algunos hasta pueden reaccionar con aislamiento o con una actitud de extrema defensa. Por suerte, la oniquectomía está prohibida en casi todo el mundo y sólo en algunas regiones de Estados Unidos o Canadá está permitida. Para combatir los arañazos tenemos muchas herramientas. Ante todo, debemos enseñarle al gato desde bien pequeño dónde puede rascar y dónde no.

Lo mejor es que desde cachorro le compremos rascadores, tanto verticales como horizontales, y que cuando los utilice, le premiemos para que sepa que lo ha hecho bien. Otra alternativa para disuadir al animal es usar feromonas o repelentes que lo alejen de las zonas que nosotros queramos proteger. Si con todo esto no nos basta, podemos utilizar las uñas postizas.

Es una solución muy práctica porque son pequeñas fundas que se colocan en la uña y que se caen cuando ésta crece. Se las podemos ir cambiando periódicamente y nuestro gato no estará nunca desprotegido. Finalmente, lo que podemos hacer es mantener las uñas del gato con un tamaño adecuado. Por ello se las deberemos ir cortando, siempre vigilando de no cortar la venita que hay dentro de la uña (si nos pasa, existen productos para parar la hemorragia).

Si le acostumbramos desde pequeño no tendremos problemas en cortárselas, pero si vemos que la cosa se complica, siempre le podemos llevar al veterinario para que lo haga.



Los gatos y sus uñas